"Cuando tu orgullo no se doblega", me canse de leer esa frase.
Pero,
el dolor de rodillas casi esta de la mano con dejar la militancia y
dejar la licenciatura en matemática. Creo que esto ultimo me duele en el
orgullo. Quiero "triunfar" en ese mundo, ser reconocido por físicos,
por matemáticos o por lo que sea. Lo siento como un fracaso enorme el
dejar esa carrera, el no haber podido utilizar mi "potencial".
Las
ciencias, ¡nací para la ciencias! grita una voz adentro mio. Tengo que
ser matemático, tengo que conocer eso. Pero sobre todo fracase, me
siento fracasado como persona. Mi orgullo esta dolido, no lo acepto, no
lo puedo aceptar, no lo quiero aceptar. - Voy a estudiar en las
vacaciones y recomenzar el año! ¿cuantas veces lo hice?. -Esto es fácil
para mi- ¿Cuantas veces lo dije?
Me puedo recibir de Ciencista de
la educación y no me importa, lo hago solo por el titulo, para no dejar
otra carrera, para no tener mas ese peso en mi espalda. ¿Tanto necesito
ser reconocido? ¿Tanto me duele dejar matemática?
Por un lado me gusta, indudablemente. Pero de ahí a estar atado a la carrera?
Me
encanta y quiero aprender mas. Pero no puede ser por afuera del circulo
académico? Tan necesario es Triunfar como matemático? ¿Por que?.
¿El
peso de las expectativas externas? toda una vida escuchando que era
bueno para algo, que ese algo era lo mio, que algo iba a lograr. Tantas
veces que ahora me lo creo? Donde esta mi humildad?
Tengo que soltar todo eso. Tengo que dejar matemática.
Noooo puedoooo!!!!!!!!!
Encontrar mis limites, reconocerlos y con paciencia superarlos.
No esta mal seguir, lo que no va es la frustración de no llegar a ser...lo que mierda sea eso que el ego quiere ser.
Entonces el año que viene, si puedo, voy a recursar medida e integración. Pero Fluye Mr Pink!!!
Pd:
El 25 de julio, después de una semana de solo estudiar medida e
integración sacrificando la cursada de administración, álgebra lineal (y
por ende el 50% del profesorado) y epistemologia, caí en la cuenta de
que no llegaba ni a patadas y deje la materia.
El 1 de agosto fue el plenario del bachi para el que no dormí (y no quería participar) y ese día empezaron los dolores.